Las TIC, base de la reindustrialización

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per Comunicació CTECNO / 12 setembre, 2013 / Sense comentaris

Jordi W. Carnes, president de CTecno

Article La Vanguardia 28/6/2013

Coincidiendo con el décimo aniversario de la asociación de empresas TIC catalanas CTecno,  el pasado lunes se presentó la quinta edición del Barómetro del Sector Tecnológico en Catalunya, con datos de 2013. Un estudio estadístico y prospectivo relevante porque sus resultados permiten, al fin, ver la luz al final del túnel.

Actualmente  el sector tecnológico catalán reúne alrededor de las 11.300 empresas según datos de 2012, supone poco más de un 20% del sector en el ámbito español y tuvo un volumen de facturación en 2011 cercano a los 16.400 M €. Pero lo más relevante del sector TIC es que su comportamiento durante la crisis ha sido de elasticidad y casi contra cíclico: más de la mitad de las empresas TIC catalanas (un 55%) han optado por la internacionalización y la innovación como estrategias de crecimiento. Y esta apuesta de internacionalización y de I+D les ha permitido ser más competitivos y ganar en dos cuestiones clave para su cuenta de resultados: facturación y número de clientes, además de ser capaces de crear nuevos puestos de trabajo.

Estamos ante un sector relativamente satisfecho con su situación, menos, por supuesto, aquellas empresas TIC que no hayan sobrevivido a la crisis.  Las empresas que han podido tirar adelante dan al sector una valoración del 6.1 y de un 7.2 si valoran su competitividad. Así, el sector está en condiciones de dar un salto cualitativo adelante.

 

Los frenos a este crecimiento son la excesiva atomización del sector – lo que conduce a tener poca capacidad de influir como grupo de presión cuando deberíamos tender a la creación un clúster TIC catalán con más musculatura y tamaño – la escasa de compra innovadora por parte de las administraciones, con presupuestos desgraciadamente muy exhaustos, y el freno más preocupante: las dificultades de financiación y crédito, sobre todo entre las PYME.

Existen frenos para el sector TIC. Pero son mucho mayores las oportunidades. El siglo XIX fue el siglo del vapor. El XX fue el de la industria. El XXI es el de Internet, con el permiso de la energía. También es, y debería ser más aún, el siglo de la industria del conocimiento. Revisar la necesidad de reindustrialización de Catalunya con el foco puesto en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación es un ejercicio necesario: Las TIC y sus enormes potencialidades aparecen con nitidez como las catalizadoras y las tractoras de procesos de nueva industrialización basada en el conocimiento.

 

Cuando la cuenta de resultados aprieta y el día a día de las empresas se centra en en tangibles insoslayables, cuesta mucho soñar. O pensar en cómo nos gustaría que fuera el futuro. La prosa cotidiana no deja mucho lugar para la poesía. Pero en cambio es cuando deberíamos poder parar y definir la hoja de ruta de la economía barcelonesa y catalana para el 2020, el 2030, el 2040

Y si, como el nuevo Barómetro del sector TIC nos indica, existen oportunidades claras, hay que escucharlas y convertirlas en nuevos caminos de crecimiento.  Son oportunidades la Mobile World Capital de Barcelona, así como el hecho de que Cataluña es referente en sectores como Salud, banca online, audiovisual y contenidos culturales, logística, educación, turismo y alimentación, entre otros. Y nuevamente, la Marca Barcelona aparece como un activo que actúa de altavoz para un sector económico tan estratégico como las TIC. Aprovechémosla.

Existen también tendencias concretas de futuro, como las tecnologías móviles – una de cada tres empresas TIC en Catalunya se dedica ya a la movilidad – , el cloud computing, el concepto Smart City, el Internet de las Cosas, los dispositivos, el Big Data y el Open data y la internacionalización hacia Europa como mercado natural, pero también hacia América Latina, Asia y África.

Tenemos un sector que tiene más puntos fuertes que débiles. Más oportunidades que amenazas. Y tenemos un país, globalizado y con dificultades económicas, que necesita reinventar su industria. Tenemos centros de I+D+i muy potentes, con talentos eso sí, a retener y a financiar y con el reto de animar a nuevas vocaciones tecnológicas, tanto en la universidad como en la FP. Pero estos talentos, están. Todas estas piezas empujan a convertir las oportunidades en realidades. En hacer que las cosas pasen. En poner, de verdad, las TIC en la agenda política y económica del país. Barcelona y Catalunya pueden ser, deben ser, un laboratorio de reindustrialización, basado en las TIC, de Europa. Let’s do it. 

 

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